• MORTEROS DE ALBAÑILERIA
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        • USO DE LOS MORTEROS
        • Los morteros para fábricas, morteros de juntas, morteros de levante, etc., según sus distintas acepciones, adquieren como función principal actuar como material de cohesión que agrupe las diferentes piezas de albañilería en sus distintos formatos y materiales. Dicha vinculación debe asegurar un estado monolítico que conforme un conjunto solidario según un único elemento estructural, de cerramiento o partición. Aparte de esta misión fundamental dichos morteros deben adaptar las variaciones dimensionales y características físicas de las piezas que amalgama. Deben asegurar, por tanto, la continuidad superficial del elemento de fábrica ante resquicios al aire o a la filtración de agua.

          Por último, los morteros, deben responder a las exigencias estéticas que el proyectista diseñe en fábricas vistas, referibles a estabilidad dimensional, color, etc.

          Los morteros de albañilería van a ser utilizados para construir unidades de obra a partir de elementos colocados manualmente, como ladrillos, bloques... en sus distintos materiales: cerámicos, de hormigón, pétreos, etc. Distinguimos tres usos principales en fábricas:

          • Estructural (muros portantes, cimentaciones, machones...).
          • Cerramiento (fachadas, medianerías, tapias).
          • Separación (tabiques, particiones entre viviendas, etc.).

          Entre las misiones básicas de este tipo de morteros señalaríamos:
          • Coaligar los elementos de mampostería.
          • Mantener la resistencia necesaria de la fábrica en las juntas.
          • Sellar la fábrica haciéndola estanca al agua pero permeable al vapor de agua.
          • Permanecer inalterados estética y dimensionalmente o con unas variaciones tolerables.

          Estas funciones afectan al rendimiento mecánico de la fábrica construida, que puede tener un carácter resistente (muros portantes de estructura de fábrica); o no, pero en la que debe limitarse, en cualquier caso, una deformación tolerable (cerramientos, particiones, etc). Además, influyen en los aspectos de habitabilidad del edificio, su durabilidad y aspecto.

          Por ello la selección de un mortero atañe a múltiples variables donde primarían las funciones que debe desempeñar en el elemento donde se integra. Ninguna combinación de componentes proporciona el mortero óptimo en todas las propiedades exigibles a este material. En muros portantes y muros armados una alta resistencia a compresión será el factor prevalente a considerar. En cerramientos, muros expuestos a acciones horizontales como viento o empujes, o considerables excentricidades, se requerirá valorar especialmente la flexibilidad del conjunto y consecuentemente la adherencia del material. En cerramientos vistos pueden ser especialmente valorables aspectos como la estanqueidad y su acabado o color.